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Las Reglas De Oro De Ser Un Buen Jefe

Yo diría que el 90% de la motivación para sentirnos bien en el trabajo depende del jefe directo. Esto es tan cierto que me atrevería a decir que el sueldo es importante pero la motivación y el agrado en el ambiente de trabajo se va a deber principalmente a la forma de ser de nuestro jefe. Así que si eres jefe es importante que continúes leyendo, y si simplemente eres una “cachilapa(o)” como yo pues pudieras darme la razón al seguir leyendo estas líneas. Antes de plasmar las reglas de oro contenidas en este artículo, comenzaré con esta historia tomada textualmente del libro: No más jefes por favor! de Eduardo Martí. En realidad este post tiene como origen dicho libro.

Historia.

Imaginemos esta situación: Cierta mañana, muy temprano, el niño ve a su padre tomar el maletín, arreglase de mala gana la corbata y dirigirse a la puerta de la casa. El niño le pregunta: “¿adónde vas, papá?” Y éste le responde con tono mal humorado y expresión desolada: “Al trabajo, hijo, ¿no ves?”

Al final del día, entrada la noche, el niño siente que su padre llega a casa, sale con entusiasmo a recibirlo y de nuevo le pregunta: “¿de dónde vienes, papá?” Y con el mismo mal humor y mucho cansancio encima, arrastrando los pies, éste le responde:”Del trabajo, hijo, ¿no ves?”

Muy reflexivo, y con toda la franqueza propia de su edad, el niño le dice a su padre: “Cuando yo sea grande yo no voy a trabajar, papi. No quiero hacer eso que haces tú. Cuando yo sea grande haré cualquier otra cosa menos trabajar. ¡Debe ser muy malo!

Definitivamente ese padre no se sentía apasionado ni motivado de ir a trabajar, yo me atrevería a decir que su jefe no le hacía ver a su empleado lo importante de su trabajo diario en la compañía, ni le hacía ver su rol protagónico en su desempeño diario.  En la misma onda del libro citado previamente colocaré las denominadas por mi persona “reglas de oro” que todo jefe debe cumplir para que su empleado no sea como el papá de esta historia. Veamos:

Regla 1

Dejar atrás el modismo autoritaro de “yo soy el que tengo el control, el poder, tú estás bajo mi mando” y encarar a su personal de “tú a tú” reconociéndolo y valorándolo como es. He visto actitudes de jefe que no toman en cuenta a su personal más que para asignarle tareas pero, que si lo ven en la cocina por ejemplo, ni le dirigen la frase conocida de cortesía: “buen provecho”

Regla 2

Autoevaluarse para enriquecer su rol de líder, esto es, mediante lecturas de crecimiento personal y sobretodo con una actitud de constante aprendizaje que permitirá que su mente esté abierta a dirigir cada una de las personalidades con las que le tocará lidiar.

Regla 3

Integrar a su equipo para dirigirlos hacia una misma visión, animándolos sabiamente para fomentar en ellos la pasión y el compromiso de trabajar en los proyectos encomendados. Es bien importante que el jefe sepa comprometer a sus empleados en el logro de los objetivos: un empleado comprometido vale oro!

Regla 4

Solicitar ayuda de manera humilde. Un jefe debe reconocer que para llevar a cabo el proyecto necesita de la participación de cada uno de los integrantes del equipo, y no debe temer reconocer y hacer ver que los necesita.

Regla 5

Prestar atención a su ética de rendimiento, siendo actor de las cosas que predica, es decir, dar un buen ejemplo al resto del equipo, poniendo en práctica sus discursos y las recomendaciones que él mismo brinda.

Regla 6

Dar prioridad al rendimiento del equipo antes que a sus beneficios personales

Regla 7

Vivir en constante aprendizaje, indagando nuevas tendencias para compartirlas con su equipo de trabajo, ya que está consciente de que todo el equipo debe saber lo que él con tanta diligencia ha adquirido. Y cuando se dice compartir no es sólo enviar correos con enlaces a páginas donde leyó la información, sino más bien de compartir realmente el conocimiento así implique una breve explicación al respecto.

Regla 8

Confíar en las capacidades de sus colaboradores, delegándoles actividades con la fe de que responderán efectivamente ya que son personas talentosas.  Con la aplicación de esta regla se le está brindando oportunidades de desarrollo a cada integrante del equipo.

Regla 9

Preparar constantemente al equipo para romper paradigmas tradicionales y para que estén atentos a los cambios que a diario surge. Dicho en otras palabras, fomentar la flexibilidad en el grupo de trabajo con mente abierta a nuevas ideas y paradigmas.

Regla 10

No buscar culpables, sino aprender de cada situación. Dejar abierta la posibilidad de que cada individuo se arriesgue a innovar y se atreva a aportar nuevas ideas. (Importantísimo no?)

Regla 11

Integrar al equipo mediante reuniones colectivas donde se fomente el diálogo, reflexión y la participación de todos; donde se analicen abiertamente las fortalezas y debilidades del equipo.

Regla 12

Apasionarse en lo que hace y vive, transformando su caracter para sobreponerse a las adversidades que surjan.

Espero que les haya gustado este conjunto de reglas de oro para todo empleado que quiera ser un buen jefe, hasta la próxima!

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